10 beneficios de emplear propóleo como cicatrizante

10 beneficios de emplear propóleo como cicatrizante

Con el calor, «destapamos» nuestra piel. La liberamos, pero también queda expuesta a posibles agresiones, a irritación por el cloro y quemaduras por exceso de sol, grietas por sequedad o rozaduras a causa del uso de calzado de goma. ¡Y a los insaciables mosquitos! En fila y dispuestos para atacar.

Veamos cómo actúa el propóleo en la cicatrización de todas estas afecciones cutáneas, recurrentes durante el verano. Y sepamos hasta dónde alcanza su poder cicatrizante, observando su actividad en heridas de mayor consideración.

Propóleo y cicatrización: ¿cómo actúa?

Si hay una propiedad del propóleo suficientemente justificada y documentada —junto con su papel como antibiótico natural—, esa es su acción cicatrizante de heridas y quemaduras leves a moderadas; propiedad debida a su contenido en flavonoides como el ácido cafeico, compuestos fenólicos, terpenos y enzimas. Aunque, como comprobaremos, esta sustancia natural también ha mostrado efectos favorables en la cicatrización de lesiones mayores.

Cicatrizante de heridas y quemaduras menores

La cicatrización de heridas se divide en tres fases: inflamatoria, proliferativa y remodeladora, y los mastocitos (células cebadas) intervienen en todas ellas. Pues bien, según el siguiente estudio, el propóleo produjo una reducción del número de mastocitos en la herida —borde y región central— durante la fase inflamatoria; resultando incluso más efectivo que la dexametasona, un glucocorticoide muy usado para tratar inflamaciones.

Por otra parte, el uso del própolis como agente apiterapéutico en el tratamiento tópico de quemaduras estimula un incremento en el contenido de vitronectina, laminina y heparán sulfato. Asimismo, induce la acumulación de condroitina, sulfato de dermatano y ácido hialurónico en la piel de la herida quemada. Todos ellos, componentes estructurales de tejidos conectivos como la piel (estudio, estudio).

Además, el propóleo:

  • Previene la biosíntesis y degradación de la fibronectina en el área de la herida o quemadura, reduciendo el riesgo de complicaciones en el proceso de curación (estudio).
  • Disminuye la actividad de los radicales libres en el lecho de la herida, favoreciendo su reparación (estudio).
  • Modula la producción de citoquinas y colágeno —aumenta la cantidad de colágeno tipo I y tipo III—, equilibrando la matriz extracelular y generando tejidos de granulación (estudio).

Nota: en un artículo anterior de nuestro blog sobre las quemaduras solares, os mostramos un gráfico que refleja muy bien todo este mecanismo de actuación del própolis en heridas y quemaduras menores. Para retomarlo, pincha aquí.

Cicatrizante de heridas mayores

Pero su actividad cicatrizante no acaba ahí. El propóleo puede también ayudar en la curación de heridas y afecciones de mayor calado o magnitud en piel y tejidos, como úlceras o lesiones en la cornea.

  • Úlceras diabéticas

Este estudio demostró la utilidad del propóleo como terapia alternativa para promover el cierre de heridas bajo condiciones tales como la úlcera del pie diabético, una infección, ulceración o destrucción de los tejidos profundos en las extremidades inferiores que afecta a pacientes con diabetes no tratada correctamente. Este estudio piloto «indica por primera vez que puede mejorar el cierre de la herida en este entorno cuando se aplica semanalmente».

Investigaciones posteriores han corroborado que la aplicación tópica de propóleos mejora la cicatrización cutánea de las úlceras diabéticas, al promover la producción de colágeno (estudio, estudio).

  • Lesiones corneales

Los defectos del epitelio corneal resultantes de una lesión de la córnea pueden sanar de forma inapropiada y, en última instancia, conducir a infección y pérdida visual.

No hay productos disponibles en el mercado para tratar esta lesión sin inducir efectos secundarios adversos. Si bien un estudio concluyó que la aplicación cutánea de propóleo mejoraba la inflamación y cicatrización de heridas corneales en ratas de laboratorio.

uso propoleo como cicatrizante

 

Usos del propóleo como cicatrizante: 10 beneficios en tu piel

Partiendo de todo este demostrado poder del propóleo como cicatrizante, sus aplicaciones en nuestra piel pueden ser múltiples. Te enumeramos diez de ellas:

  1. Inflamación y cicatrización de heridas, incluidas las recurrentes picaduras de mosquitos.
  2. Cicatrización de quemaduras menores, como las solares.
  3. Problemas cutáneos tales como eczemas, psoriasis, dermatitis o acné.
  4. Sequedad e irritación por exposición a agentes agresivos, como el cloro —del que os hablábamos en el anterior post— o la contaminación.
  5. Hidratación y regeneración facial de pieles deterioradas.
  6. Grietas en pies y manos, debidas a la deshidratación de la epidermis.
  7. Picor, ardor o prurito.
  8. Hongos.
  9. Forúnculos, una inflamación de la piel causada por infección (normalmente por la bacteria Staphylococcus aureus) de un folículo piloso y el tejido circundante.
  10. Hemorroides (varices o inflamaciones de las venas en el recto y el ano) y fístulas anales.

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