Cómo Tratar las Quemaduras Solares con Propóleos

Cómo Tratar las Quemaduras Solares con Propóleos

La absorción moderada de rayos UV, además de proporcionarnos un favorecedor bronceado, permite la síntesis de vitamina D, necesaria para la deposición de calcio en nuestros huesos. Pero estos rayos también pueden causarnos irritación, sequedad, pérdida de elasticidad, arrugas, manchas, o en el peor de los casos cáncer de piel.

En el anterior post os hablábamos un poco acerca de los motivos por los que debes proteger tu piel del sol. En esta ocasión veremos otra de las afecciones por exposición solar prolongada más habituales: las quemaduras solares, y cómo el propóleo puede ayudarte a tratarlas.

Quemaduras solares: ¿por qué se producen?

La mayoría de las personas, tras unos pocos días de exposición a la radiación UV adquieren un bronceado, como resultado de la estimulación de la producción de melanina. Las quemaduras solares, enrojecimiento de la piel o eritemas, se producen cuando la exposición es excesiva.

Una quemadura solar es el efecto agudo más visible y conocido de dicha exposición, y es señal de que nuestra piel ha sufrido daños. La capacidad de adaptación a la exposición a radiación UV y el tiempo de eritema varían mucho de una persona a otra, en función de su tipo de piel, siendo los fototipos cutáneos I y II (piel clara) los más propensos a estas quemaduras solares.

En su guía práctica sobre el índice UV, la OMS junto a otros organismos oficiales dirigen sus recomendaciones especialmente a personas con este tipo de piel, así como a niños y jóvenes pues, advierten, «las quemaduras solares sufridas durante la infancia y la adolescencia constituyen un importante factor de riesgo de cáncer de piel, especialmente de melanoma maligno, que puede ser mortal». En el documento desmienten asimismo falsas creencias sobre las quemaduras solares y en general los efectos de la radiación UV en la salud. Por ejemplo:

  • «En días nubosos no te quemas». FALSO: hasta el 80 % de la radiación UV puede atravesar la nubosidad poco densa, y la neblina puede incluso aumentar la exposición.
  • «Estando en el agua no te quemas». FALSO: el agua otorga una protección mínima, y sus reflejos pueden también incrementar la exposición.
  • «Si realizas descansos periódicos al tomar el sol no te quemas». FALSO: la exposición a la radiación UV se acumula.
  • «Si uno no siente el calor de los rayos del sol no se quemará». FALSO: el efecto térmico se debe a la radiación infrarroja; las quemaduras solares, a rayos UV imperceptibles.

Propiedades del propóleo para las quemaduras solares

El propóleo se usa ampliamente en productos para el cuidado de la piel (dermatológicos) por sus propiedades antialérgicas, antimicrobianas y antiinflamatorias —debidas a sus componentes: flavonoides, compuestos fenólicos, terpenos y enzimas—, y su acción promotora en la síntesis de colágeno. Diferentes estudios han demostrado los beneficios del própolis para la curación de quemaduras:

Menos inflamación y cicatrización más rápida

La sulfadiazina de plata (SSD) es un fármaco antibacteriano muy usado como crema tópica para el tratamiento de quemaduras de 2.º y 3.er grado.

En este estudio se compararon las propiedades de una crema de piel de propóleos con las de SSD en el tratamiento de quemaduras menores —2.º grado y menos del 20 % de la superficie corporal total quemada—. Conclusión: «las heridas tratadas con crema para la piel con propóleos mostraron menos inflamación y una cicatrización más rápida que las tratadas con SSD» El propóleo tiene «efectos beneficiosos sobre la cicatrización de las quemaduras de espesor parcial».

Induce la acumulación de GAG

Acelera la curación mediante la estimulación de la acumulación de glicosaminoglicanos (GAG) —condroitina / sulfato de dermatano y ácido hialurónico—. «…el propóleo acelera la reparación del tejido quemado mediante la estimulación de la acumulación de GAG en el lecho de la herida necesaria para la granulación, el crecimiento del tejido y el cierre de la herida» (estudio).

Modifica el metabolismo de la fibronectina

El própolis cambia el metabolismo de la fibronectina, previniendo su biosíntesis y degradación en el área de la herida, y disminuyendo el riesgo de complicaciones en el proceso de reparación. «El tratamiento de quemaduras con propóleos disminuyó la liberación de componentes de fibronectina de las heridas sanadoras en relación con los daños tratados con sulfadiazina de plata» (estudio).

Aumenta el colágeno y reduce la actividad de ROS

El própolis incrementa el contenido de colágeno —tipo I y tipo III— en los tejidos y disminuye la actividad de los radicales libres (ROS) en el lecho de la herida, favoreciendo el proceso de reparación. «La reducción de ROS y la acumulación de colágeno ayudan a equilibrar la matriz extracelular y generar tejidos de granulación» (estudio).

Mecanismo curación heridas propóleo
Mecanismo molecular dirigido a la actividad de curación de heridas del propóleo. Fuente: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC5549483/

 

¿Cómo tratar las quemaduras solares? Protector solar y propóleo

La Loción corporal natural con propóleos Propol-mel, fórmula no grasa de rápida absorción, es un excelente aftersun. Tanto esta como la Crema facial, la Crema de manos y pies y el Stick labial de própolis contienen manteca de karité, un filtro solar natural. El karité actúa recubriendo tu piel con una película invisible que nutre, hidrata, regenera, previene el fotoenvejecimiento y protege frente a agresiones externas —sol, viento y cambios bruscos de temperatura—.

Nota: el factor de protección solar del karité no se puede cuantificar. Por lo que no debes usar estos productos específicamente para tomar el solar.

Recuerda, tu fórmula para este verano es:

Protector solar + Propol-mel = Piel sana

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